miércoles, 30 de diciembre de 2009


La revolución húngara de 1956[4] fue un movimiento revolucionario espontáneo nacional contra la República Popular de Hungría, su gobierno estalinista y sus políticas impuestas por la URSS, que duró desde el 23 de octubre hasta el 10 de noviembre de 1956.

Desde la muerte de Iósif Stalin y tras la crítica a los excesos de Stalin por parte de Nikita Kruschev en el XX Congreso del PCUS, el pueblo húngaro había solicitado de forma continua la libertad para elegir su propia vía al socialismo, así como la retirada de las tropas soviéticas apostadas en Hungría desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Así, surgieron por toda Hungría movimientos favorables a la reforma política que reivindicaban una mejora de la calidad de vida, la ralentización de las colectivizaciones y que se pusiera un coto a las actividades de la policía secreta.[5]

La revolución comenzó como una protesta estudiantil que atrajo a miles de personas mientras marchaba por el centro de Budapest hacia el edificio del Parlamento húngaro. Una delegación estudiantil que entraba al edificio de la radio estatal con la intención de transmitir sus demandas fue detenida. Cuando los manifestantes exigieron la liberación de la delegación, la policía política húngara (Államvédelmi Hatóság o ÁVH) abrió fuego desde los tejados de los edificios circundantes.[6] Algunos soldados soviéticos dispararon a la ÁVH, creyendo por equivocación que estaban siendo objeto de un ataque.[7] Algunos manifestantes contestaron los disparos ayudados por las armas tomadas de la ÁVH o brindadas por los soldados húngaros que se unieron al levantamiento.[7] [8]

La noticia se difundió rápidamente y llevó al estallido de desórdenes y violencia en la capital. La revolución se expandió por toda Hungría y el gobierno de András Hegedüs fue derrocado

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